Si quiero muero
no vivo pensando en las notas sangrantes de mis pasados dias
no respiro más el dulce armoma de us cuerpo febril,
si quiero desaparezco
los recuerdos, sin embargo me asechan instigantes
me presionan el corazón
las calles sucias, la niebla inconfundible de ningún otro lugar
las cosas rotas, los pisos sin fin
toda la materia deshizo sin naturalidad
la inmediación desafiante del gringo enmarañado
de los cigarros, todos verdes, de un escaparate que ya no va
que las palomas de los cuartos rosas, han caído
las trusas todas ngras, que entre las seis y seis y media
ya no despertaban
viernes, 25 de noviembre de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
Mi nombre en Edmund
Viva el seudo suicidio de las cosas rosas
las entradas malditas de todas las calles
las luces naranjas que se despedazan
Vivan las enciclopedias andantes de soberbia comprimida
de entrañas suicidas, esas ya no nacen
los ojos azules de cámara muerta
del hemisferio plagado de ratas
Vivan los feroces augurios de la muerte amarilla,
de nuestras manos con miel, que los perro lamían
que las aves grasosas, de sus dedos picaban.
de los verdes infames, que la boca babeaba.
Viva el plató del curul adiestrado
de las tropas mentales que entra las sillas buscaban
del verano europeo, de unas piernas con nada.
Esas hojas de raíz, no necesitan más que zambullido
del solsticio de la vida, del ocaso de los labios,
Que se paren y aplaudan
¡Viva!
El feroz desencanto de la muerte sin premio
de la entrega arreglada de esos ojos rojos
mis ojos
mis manos
déjalo pasar....
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